La bronquitis en los bebés no es más que una enfermedad inflamatoria de los bronquios, que se acompaña de la formación de esputo en ellos.
Clasificación
Dependiendo de la causa de la enfermedad, aislar: formas infecciosas, bacterianas y alérgicas. Además, esta patología puede ser provocada por sustancias nocivas, que por su acción pueden irritar el tejido mucoso de los pulmones. Por lo tanto, no todas las formas de bronquitis requieren terapia con antibióticos.
En términos de duración:
- forma aguda (hasta 20 días);
- recurrente (la enfermedad ocurre 3 veces al año y más a menudo);
- Bronquitis crónica (la enfermedad dura más de un mes y ocurre varias veces al año).
Signos de bronquitis en niños pequeños
Los síntomas de la bronquitis en los bebés no son diferentes de los de un adulto:
- aumento en la temperatura;
- estertores húmedos y borboteantes;
- letargo, pastosidad;
- sibilancias
Es muy importante diferenciar la bronquitis y la nasofaringitis normal (inflamación de la nasofaringe), que inflama la mucosa nasal. Por lo tanto, muchos padres temen que la flema y el moco no bajen. No vale la pena preocuparse, porque esto no puede suceder. La inflamación de los pulmones, que es una complicación de la bronquitis, se desarrolla como resultado de la infección.
Muy a menudo la bronquitis tiene un comienzo suave sin fiebre en el bebé y sin una tos evidente con flema. Estos signos son característicos de la forma atípica, que es causada por clamidia y micoplasma.
Una característica distintiva de la forma viral de la enfermedad puede ser clara, con un tinte amarillento, esputo. Por lo tanto, la intoxicación está mal expresada, y la mejora es lo suficientemente rápida incluso antes del comienzo del tratamiento.
Tratamiento de la bronquitis
El tratamiento de la bronquitis en un bebé requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:
- Amplia, bebida caliente. Como regla, en tal estado el bebé rechaza la comida, por lo que la necesidad de líquido solo aumenta.
Además, el líquido solo promoverá la excreción de flema. Puede dar tés, compotas, jugos o agua hervida simple. - Suficiente humedad en la habitación. Para hacer esto, es mejor usar un dispositivo especial: un humidificador. Si no está disponible, puede reemplazarlo con una sábana mojada.
- Control de la temperatura corporal En la actualidad, los pediatras recomiendan no bajar la temperatura por debajo de los 38 ° C, ya que solo estimula la inmunidad y evita la reproducción de virus y microorganismos que causan la enfermedad.