Muchas madres vigilantes comienzan a sentir pánico al darse cuenta de que sus hijos tienen un comportamiento inusual. Una de las razones de la frustración de los padres es que un niño pequeño sacude la cabeza. Quiero tranquilizar de inmediato a mamá y papá: este comportamiento es típico de bastantes niños de hasta 3 años. Este efecto común comienza entre los niños de entre 5 y 7 meses y puede durar varios meses y años.
¿Por qué el niño niega con la cabeza?
Los especialistas, por regla general, llaman a varias razones:
- el bebé, por lo tanto, trata de calmarse, los movimientos repetitivos rítmicos contribuyen a su relajación, generalmente esto ocurre antes de acostarse o después de un destello de ira;
- el pequeño balancea y sacude la cabeza para distraerse de las sensaciones desagradables, como el dolor dental o del oído;
- el niño intenta atraer la atención de los padres;
- En casos muy raros, esto es un signo de un trastorno del desarrollo, por ejemplo, autismo.
¿Cómo ayudar al bebé?
En primer lugar, los padres deben averiguar por qué el bebé niega con la cabeza y, luego de haber eliminado la razón, piense en cómo evitar la repetición de este comportamiento en el bebé. Si el niño sacude la cabeza en un sueño o cuando se duerme, entonces puede ayudar estableciendo un cierto ritual vespertino: un baño cálido y relajante, leer un cuento de hadas o escuchar música silenciosa y tranquila. Además, mientras se está quedando dormido, puede acariciarlo en el pie o la espalda, se guardará y sacudirá la cabeza en un sueño.
El niño a menudo sacude la cabeza por la falta de atención de los padres, por lo que es muy importante asegurarse de que tenga suficiente. Deje de lado todas sus cosas importantes y juegue con el bebé, abrace la miga con más frecuencia y diga cómo la ama. Si esto no ayuda, entonces trate de no enfocar su atención en el comportamiento del niño y no lo regañe, tal vez simplemente duele. En tal caso, proteja al niño de lesiones, asegurándose de que a su alrededor no haya cosas de las que pueda
Si su hijo niega con la cabeza involuntariamente, no reacciona a sus intentos de distraerlo de esta actividad, no quiere comunicarse, no enfoca la mirada, entonces esta puede ser la razón para llamar a un médico, a fin de excluir la posibilidad de una violación en su desarrollo. Tales casos son extremadamente raros, así que no se preocupe antes de tiempo, pero muestre más atención y preocupación a los niños.